martes, 28 de septiembre de 2010

EMPRESAS PALMERAS DE PUERTO WILCHES PODRÍAN DESAPARECER.

La enfermedad conocida como “pudrición de cogollo o PC, tiene al borde del cierre de importantes empresas palmeras de Puerto Wilches, Santander, dejando sin empleo a cerca de seis mil trabajadores.

Representantes de Palmas Oleaginosas Bucarelia, Oleaginosas Las Brisas, Agrícola del Norte, Agropalma, Palmeras de Puerto Wilches y Monterrey, además de pequeños y medianos cultivadores, que se reunieron en el corregimiento de Puente Sogamoso, municipio de Puerto Wilches, Santander, coincidieron en afirmar que la situación es caótica por la grave enfermedad que padecen las plantaciones.

Los trabajadores, representados por Sintrainagro, reconocen que la situación es crítica y si no hay una pronta solución sus empleos están en grave riesgo, ya que los empresarios les han notificado que si avanza la enfermedad tendrían que ir recortando su planta de personal, sin descartar el cierre de empresas.

La pudrición de cogollo PC, consiste en que se podre el cogollo de la planta hasta el punto que la acaba, terminando de esta manera su ciclo de producción. Hasta el momento no se ha podido contrarrestar la enfermedad y por el contrario se intensifica en las fincas. Ha sido muy difícil la renovación de cultivos.

La enfermedad afecta los tejidos inmaduros de las flechas en desarrollo, deteriora la emisión y maduración de nuevas flechas y, por consiguiente, detiene el desarrollo futuro de la planta. A medida que la enfermedad se hace más severa, mayor es el número de flechas podridas; avanza tanto hasta que el proceso de descomposición se apodera de la zona meristemática, es decir, donde se inicia todo el proceso de formación de la planta y la creación de nuevos tejidos.

Las recomendaciones de los expertos indican que si la afección es muy temprana, una simple poda de la flecha afectada es suficiente; en caso contrario, se debe proceder a retirar, por medio de cirugías, el tejido enfermo, evitando afectar las hojas maduras en activo proceso de fotosíntesis. La aplicación de insecticidas, fungicidas y bactericidas es otra sugerencia.

Los empresarios, el sindicato y representantes de la comunidad, reclamaron ayuda del gobierno departamental y central y denunciaron que el alcalde de Puerto Wilches, Nelson Pinzón Rodríguez, ha estado ajeno a esta situación desconociendo todos los llamados hechos a través de organizaciones sociales y sindicales como Sintrainagro, además de la Procuraduría, la defensoría del pueblo, el Ministerio del Interior y demás autoridades de la región.

Expresaron que esta situación se puede convertir en una “bomba de tiempo”, ya que el desempleo y la pobreza, convertirán a Puerto Wilches en un foco de violencia. Sus habitantes, que viven del cultivo de la palma, no tendrían otra alternativa que infringir la ley para conseguir el sustento de sus familias. Aumentarían los asesinatos, los robos, la drogadicción y la prostitución infantil.

Los empresarios solicitan préstamos a 15 años de plazo, 5 años de gracia y un DTF más 3 puntos. Argumentan que de lo contrario sería imposible reactivar el sector palmicultor de Puerto Wilches. El Banco Agrario les ha ofrecido hasta siete millones de pesos como préstamo por hectárea, pero ese dinero no es suficiente porque la renovación le cuesta a los empresarios aproximadamente 15 millones de pesos por hectárea.

Los trabajadores, en cabeza de Sintrainagro, se comprometieron a acompañar el proceso de ayuda a los empresarios y a buscar una solución a la problemática de empleo, al tiempo que criticaron las Cooperativas de Trabajo Asociado, de las que dijeron precarizan el empleo, se pierde la estabilidad, abaratan la mano de obra y violan el derecho a sindicalizarse. Las cooperativas acaban con el trabajo digno y abandonan a su suerte, incluso, a trabajadores que resultaron lisiados en el cumplimiento de su deber.

El dirigente de la Junta Nacional de Sintrainagro, Gilberto Torres Espitia, quien asistió a la reunión, dijo que debemos unir esfuerzos para hacerle frente a la situación teniendo en cuenta que serían muchos los trabajadores que perderían sus empleos. Expresó que el sindicato tiene una agenda con el Gobierno Nacional y hará una gestión a favor de los empresarios, pero eso sí, defendiendo las conquistas laborales conseguidas por la organización a través de los años.

Adriana Tenjo, representante de Oleaginosas Las Brisas, dijo que se están muriendo las empresas palmeras. “Nos queda la renovación, pero nos quedamos sin dinero y sin caja, entonces no hay empresa. El Gobierno, los trabajadores y los empresarios debemos unirnos para buscar una solución”, agregó. Sostuvo que la enfermedad es terrible y no existe una fórmula mágica para contrarrestarla.

Luis Alfonso Roa, representante de Agrícola del Norte, aseguró que por el momento están en el 5 por ciento de afectación, en dos o tres meses estará subiendo la estadística y en dos años se estará en 40 por ciento. Dijo que hay algo que preocupa y son los pequeños y medianos palmeros. De 40 mil hectáreas cultivadas 15 mil son de grandes empresas y 25 mil de pequeños y medianos palmicultores.

Edwin Araujo, representante de Bucarelia, considera que el problema no es solo de las empresas, porque si no hay palma no hay trabajo y se acaba la economía de la región. Lanzamos un SOS al Gobierno Nacional para salvar a Puerto Wilches.
Alvaro Niño, representante de Agropalma, confirmó que su empresa está afectada un 80 o 90 por ciento. Dijo que no han recibido apoyo del Estado y han faltado políticas serias y efectivas. Considera que es muy difícil generar empleo y persistirán problemas de violencia.

Eugenia Camacho, rectora del Colegio Agropecuario Puente Sogamoso, aseguró que el problema de la palma es un problema social. Repercute en la misma deserción de los estudiantes que no encuentran un proyecto de vida. Indica que el panorama es desolador que afecta hasta a los profesores, porque si hay menos estudiantes se necesitarán menos maestros.

Carlos Daniel Ardila, presidente de Sintrainagro, seccional Puerto Wilches, hizo un llamado de alerta a la comunidad en general y reclamó la atención de todos porque son muchos los trabajadores que están quedando sin empleo por el completo abandono de los gobiernos local, departamental y nacional.

Miguel Conde, dirigente de Sintrainagro Puerto Wilches, calificó la situación como compleja y dijo que el desempleo que dejaría el cierre de las empresas palmeras representaría un problema social de graves consecuencias, aumentaría la delincuencia y el accionar de los violentos en esta parte del país.

Enrique Ditta, de Sintrapalma, se refirió a la situación de Monterrey, de la cual aseguró está afectada en un 70 por ciento. Dijo que la plantación está completamente descuidada, no abonan, no hay mantenimientos preventivos, ni nada. “Hay que hacer curso para tigre para trabajar allí”, agregó.

Nydia Camaño, presidenta de junta de acción comunal, lamentó la situación de los palmeros y dijo que la situación es grave para toda la región por cuanto hay muchas madres cabeza de familia y desplazadas por la violencia. Todo esto es preocupante.
Roger Escobar Ahumada, presidente del Concejo de Puerto Wilches, dijo que se avecina mucha desocupación por el gran problema de la pudrición de cogollo, aunque reconoció que no ha tenido la verdadera trascendencia por los empleos que genera la zona petrolera.

Adagedson Suárez Martínez, personero de Puerto Wilches, reclamó la pronta realización del foro palmero porque la problemática es difícil por la pérdida del empleo. “Hemos socializado el problema y buscamos una agenda para buscarle una pronta salida”, agregó.

Nelson Pinzón Rodríguez, alcalde de Puerto Wilches, fue buscado por el equipo de Sintrainagro, que quiso conocer su opinión ante las críticas que ha tenido. Aseguró que ha hecho gestión a nivel nacional y departamental para conseguir apoyo porque crece el desempleo. “Haremos lo necesario, estamos comprometidos con los palmicultores. Si persiste el problema, en cuatro o cinco años la situación social de Puerto Wilches será grave”, recalcó. Le respondió a sus críticos y les dijo que sí está trabajando para hacerle frente al problema y pidió tener más en cuenta a los pequeños palmeros. Se mostró partidario de la realización del foro y solicitó fijar la fecha para antes de diciembre del presente año.

AfectaciónBrisas 30%, Bucarelia 60 %. Monterrey 80% y demás, incluidos los pequeños y medianos productores, el 50% para un total aproximado de 10 mil hectáreas de las 40 mil que hay sembradas. Hay un 40% que están fuera de producción y un 10 por ciento que están renovando.

PROPONEMOS1-Montar una mesa de trabajo para determinar una agenda a seguir, dando prioridad a los temas específicos. La conformarán: ministro de agricultura, protección social, defensa y ministro del interior, empresarios y sindicato.
2-La realización de un foro palmero con el propósito de analizar la situación. Asistirían representantes del Gobierno central y local, los empresarios de la palma, Sintrainagro, organizaciones sociales, la comunidad en general y las fuerzas vivas de la región.
3-Discutir y analizar la situación laboral y sindical, el funcionamiento de las Cooperativas de Trabajo Asociado y el respeto a la convención colectiva de trabajo.
Informe elaborado por: Luis Guillermo Sánchez A, Asesor de Comunicaciones Sintrainagro Nacional.

1 comentario:

  1. Este no es un problema reciente, en tumaco ya acabo palmeras existentes la PC y la investigacion nada que responde a la situación.Cenipalma no encuentra la respuesa, solo quedan los hibridos y ver como responde estos a la enfermedad

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